1489.- Suceso ocurrido a Raymond Aguilera el 8 de Abril
del 2000 a las 2 PM.
La semana y media pasadas me he estado acostando a la
1:30 de la mañana, he estado gastando mucho, mucho tiempo corrigiendo y
probando el Libro de Profecías (2 y 3). Los últimos días ha sido hasta las 3
de la mañana y mi cuerpo lo está empezando a resentir, pues me siento muy
cansado. Bien, Eva me ha estado diciendo que le baje al ritmo. Ella se ha dado
cuenta, qué tan cansado he estado últimamente. Bien, anoche lo mencionó
nuevamente, pero algo me dice que no me detenga y que siga trabajando. Así que
fui al computador de nuevo a la 1:30 luego de un pequeño receso. No terminé de
chequear el Libro 3, pero casi.
Bueno, esto les da idea de lo que he estado haciendo la
semana pasada, pero no es la razón de escribir este suceso. Esta mañana encendí
el computador para continuar chequeando el Libro de Profecía 3. Terminé de
corregirlo, pero tenía que chequear la cubierta. Todo lo que necesitaba era
imprimir las cubiertas de los Libros 2 y 3 leerlas y hacer los cambios
necesarios, pero se me había olvidado que mi impresora se le había acabado la
tintas negra, desde la última vez que la había usado. Durante la impresión de
la primera cubierta el computador empezó a indicar que la tinta negra se había
terminado. Esto puso mucha presión en mí, pues el Editor me había dado solo
dos semanas para corregir estos dos Libros y por alguna razón el Señor me
estaba diciendo que me quedara en la noche trabajando hasta tempranas horas de
la mañana para terminar las correcciones.
Bien, el problema era que estaba sobre girado en la
cuenta del banco por $200, y no tenía dinero para comprar el cartucho de tinta
negra de $25 dólares. Lo del editor no me preocupaba, era el Señor, yo sabía
que había una razón para mantenerme trabajando hasta tarde tan duro, pero yo
estaba acabado. Así que bajé y le pedí a mi hermano Ted, si tenía algo de
dinero que me prestara para comprar el cartucho. Me dijo esto y aquello, pero no
parecía que me iba a prestar el dinero. Así que subí nuevamente a ver como
podía imprimir con los colores que quedaban hasta que la impresora se
detuviera. Bien, quité el aviso de que no había tinta de la pantalla y empecé
a imprimir. No sé cuántos van a creer esto, pero cuando la impresora empezó a
imprimir el medidor de tinta anunció que la tinta negra estaba LLENA. Yo
estaba completamente estupefacto. Cómo era posible me seguía preguntando. Envié
por correo todo al editor. Ahora, he terminado y estoy esperando los otros dos
Libros de Profecía el 1 y el 4, para la corrección de la edición.
Ahora, unas horas más tarde, parece que estoy en espíritu
y no puedo retornar. Mi cuerpo no sabe que hacer. He estado orando por una hora
o algo así y no puedo bajar de este nivel espiritual. Durante la oración sentía
que yo estuviera fuera de control, pidiéndole al Señor ayuda. Entonces el Señor
me dio la visión de Sus Manos lanzando y desenrollando un inmenso rolo en los
Cielos. Podía ver un extremo del rollo, desenrollándose en el firmamento del
Cielo.
Todavía no sé “Qué sigue.” Estoy totalmente
quebrado sin dinero y mi cuerpo esta agotado de nuevo. Bien, nunca entenderé
los itinerarios del Señor y sus caminos.
Alabado sea el Señor y continuaré intentando estar al
día. Pero, y ¿qué del Viaje de Misión a Suramérica?
el
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