1420.- Suceso ocurrido a Raymond Aguilera el 14 de Noviembre de 1999 a las 11:30 PM.

 

Fui a la iglesia de vuelta con Carl el domingo en la mañana. “Me pregunto ¿por qué estoy yendo a la iglesia con Carl?” No tengo nada contra la iglesia de Carl, pero por alguna razón he sido guiado a ir a la iglesia con él. Bien, esta mañana decidí solo ir y no hacer tantas preguntas al Señor. Llegamos a la iglesia a tiempo y solo nos sentamos a esperar a que empezara el servicio. Entonces empezaron la alabanza y la adoración, así que todos nos pusimos de pie y empezamos a cantar.

Entonces el Señor me dijo, “Levántate, vete para atrás de la iglesia y párate cerca de la pared.”

Empecé a preguntarme, “¿Qué está pasando?” Y no me moví.

Entonces el Señor dijo, “¿Lo vas a hacer o no?”

Así que me levanté y caminé hacia atrás de la iglesia y me paré al lado de la pared.

Entonces, cuando la adoración terminó el Señor dijo, “Puedes ir de vuelta y sentarte, si quieres.”

Yo estaba bien donde estaba,  pero pensé, mejor voy y me siento o el Señor podría enfadarse conmigo.

Bien, la iglesia iba a Comulgar hoy, así que decidí no Comulgar  pues tenía planes de ir a la iglesia Católica y Comulgar en el Servicio de las 5 PM. Así que me quedé en mi sitio y empecé a orar mientras los que querían Comulgar caminaban por el pan y el vino. Mientras estaba orando, una joven pasó por mi lado y luego nuevamente cuando regresaba a su asiento. Realmente no vi su cara, solo su figura, mientras caminaba enfrente de mí, entre las sillas. Luego después de la iglesia, me seguía preguntando, “¿Qué estoy haciendo aquí?” El servicio no fue muy bueno y sentía que estaba perdiendo el tiempo. No quiero sonar de que soy algo grandioso o algo así, pero creo que solo estaba llenando una silla vacía.

Al seguir, vi una hermosa joven y me di cuenta que era la joven que había pasado al lado mío, mientras estaba orando. Unos minutos más tarde, la vi nuevamente e hicimos contacto de ojos y se fue. Bueno esto pasó dos o tres veces más. Mientras tanto Carl, había hecho planes con otros de ir a comer algo de comida china. Esto hizo que mi estomago dijera, “Sí, sí.” Pues nuevamente estaba con hambre. Nos juntamos fuera de la iglesia y adivinen quien llegó allí también, esta hermosa joven. Esta vez le dije, “Parece que nos seguimos encontrando.”

Para mi sorpresa, me miro directo a los ojos y me dijo, “Quiero agradecerte, pues me ayudaste mucho en la iglesia en la oración.”

Le dije, “¿Lo hice?”

Ella dijo, “Vi ere halo alrededor de ti cuando estabas orando.”

Entonces empezó a llorar.

Le dije, “No sé por qué estoy aquí, tal vez esta sea la razón.”

Entonces uno del grupo del almuerzo, vino y la invitó a almorzar con nosotros. Vino, pero percibía que algo la estaba perturbando y yo no sabía qué. Me senté en la silla de atrás del carro con ella y otra mujer y por alguna razón nos tomamos de las manos y oramos todo el camino al restaurante y quedamos de encontrarnos el domingo siguiente en la iglesia. He estado orando por ella y si quieren orar por ella también, su nombre es María. Bueno, ¡creo que eso es todo!


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