1418.- Ocurrencia dada a Raymond Aguilera el 10 de
Noviembre de 1999.
Antes de narrar este suceso, tengo que contarles un
poco de la historia de lo que ocurrió hace un año. Recibí una llamada telefónica
de Magda del grupo de estudio Bíblico. Ella empezó a contarme acerca de Flex y
su familia que vivían en el Cerrito. Habían estado experimentado actividad
demoníaca en su apartamento por ya algún tiempo. Magda quería saber si yo podía
ir a este apartamento y ver si estos espíritus demoníacos podían ser forzados
a salir.
¡Dije que sí! Y me fui a donde José a encontrarme
con ella y otros de nuestro grupo de estudio de la Biblia. Cuando llegamos, Flex
estaba allí con otros y les conté algo que había experimentado con este tipo
de espíritus. Todos estuvimos de acuerdo en ir, orar y ver que podía hacerse.
En cuanto al hijo de Flex de 7 años, estaba aterrado, lo habían perseguido
desde el baño en varias ocasiones y le daba miedo de ir a dormir en la noche.
Las cosas estaban tan mal, que todos estaban mirando y sintiendo estos espíritus
demoníacos y ellos creían que algo se debía hacer.
Llamé a Carl para preguntarle si él quería ir también,
para mi sorpresa Ron estaba con él y dijo que también quería venir. Entonces
Magda y yo fuimos a comprar algo de lo necesario para la Comunión y salimos
para el apartamento de Flex. Llegamos todos más o menos al mismo tiempo. Cuando
ya nos habíamos acomodado, tomamos Comunión y ungimos a todos allí. Había
conmigo algo como quince personas y el pequeño apartamento estaba lleno de
gente. Para hacer la historia corta, les narraré lo que sucedió hacia el final
de la sesión de aproximadamente dos horas. Habíamos Ungido al hijo de Flex y
Ron y yo estábamos orando sobre su esposa. Ya al final de esta oración escuché
que la ventana se abría en repetidas ocasiones y entraba una brisa fría que
llegaba hasta el salón. Miré hacia arriba y vi muchas de las personas moviéndose
y charlando entre ellas. Lo que sucedió fue que la gente que estaba sentada en
el comedor vio la ventana cerrarse y abrirse tres veces. Esto asustó a algunos
de ellos, pero continuamos.
Luego de discutir que había sucedido, le dije a Flex y
a su familia que tenían que buscar al Señor, leer la Biblia y si era posible
ir a la iglesia o asistir a nuestro estudio bíblico, y dijeron que lo harían.
Bien, casi un año después, escuché de otros en el grupo de estudio que no habían
hecho nada de lo que se les había sugerido.
Bien, para llegar a lo sucedido la noche del Lunes,
como es costumbre, salí para el estudio de la Biblia las 7:45 PM. Tomé mi
Biblia y me monté al carro y lo encendí con la llave. El carro hizo uno de los
sonidos más extraños que he escuchado, luego sonó como que explotara, murió
y se apagaron las luces. Me dije, que no habría estudio bíblico esa noche,
entonces abrí la puerta del carro y las luces del carro se encendieron. Así
que traté de prenderlo nuevamente y nada pasó. Así que llamé a José y le
deje el mensaje que no podría ir al estudio de la Biblia pues mi carro estaba
dañado. Él me llamó de vuelta y me dijo que me recogería.
Bien, a los veinte minutos estábamos en la casa de José
para empezar el estudio de la Biblia y adivinen quién estaba sentado en el sofá,
Flex su esposa e hijo. No los veía desde hacía casi un año. Tuvimos un buen
estudio de la Biblia y durante el estudio el Señor me dijo, “por esto tu
carro no arrancaba. Los demonios lo mataron, pero lo arreglaré mañana. ¡Ellos
no querían que estuvieras aquí!”
Les narro este suceso para mostrarles como empezó mi
semana y mostrarles algunas cosas acerca de las fuerzas demoníacas. Y de cómo
estos espíritus afectan personas que no buscan al Señor, estudian la Biblia y
oran. Ahora quiero contarles lo que sucedió en la iglesia anoche.
Carl me llamó hoy, un día después del estudio bíblico,
pues él quería orar y sabía que yo estaba sin dinero y me quería invitar a
salir a cenar. Mi hermano real, Ted, me ha estado comprando mi comida por las últimas
dos semanas. Así que oramos por los dos y nuestras necesidades y me preguntó,
si quería ir al servicio en una iglesia en Oakland, pues ellos tenían a un
bien conocido profeta hablándoles por tres noches y esta era su última noche
allí. Generalmente no voy a este tipo de cosas, así que oramos acerca de esto.
Durante la adoración el Señor me dio la visión de unas letras pero no las
pude captar todas.
Visión:
Mes... ( La parte final podía ser “e” o “a”.
¡La palabra pudo haber tenido más letras pero no las recuerdo!)
Esta visión elevó mi interés y le dije a Carl,
seguro ¡Vamos! Además temía hambre y si desperdiciábamos la noche por lo
menos comeríamos
Cuando llegamos, la alabanza y adoración ya habían
empezado. La música resonaba y continuaba, pude ver gente bailando, cantando y
adorando con fervor. Entonces esto me hizo pensar en lo que había visto en
Israel al frente del Muro Occidental. La gente allí estaba cantando, bailando y
adorando a su manera igual que la gente aquí. La diferencia era que aquí eran
Cristianos y allí eran Judíos. También podía percibir la presencia del Señor
aquí, que no percibí en el muro Occidental.
La adoración continuó por cerca de una hora y durante
este tiempo pensé que era un buen momento para orarle al Señor, “¿Qué
opinas de este servicio de adoración?”
El Señor dijo, “¡MUY, MUY BUENO!”
Eso es grandioso, me dije a mí mismo y decidí orar un
poco más. Como no soy muy alto, no podía ver mucho pues la gente enfrente de mí
era muy alta. Así que decidí quedarme sentado y orar. Así, durante mi oración,
mientras estaba rodeado de personas de pie, me encontraba muy contento de orarle
a Señor y sentir Su Presencia. Entonces escuché una extraña voz al micrófono
alabando al Señor y repetían amén, amén y amén una y otra vez. ¡Y la
Presencia del Señor se fue! Más tarde vi la cara de la voz, era el pastor
asistente, me imagino. En cuestión de diez minutos, había logrado que todos
trajeran su dinero al frente como dinero de ofrenda. Entonces, continuaron con
la música luego de la ofrenda, no pude percibir al Señor más. El Señor se
había ido y esto solo era música de entretenimiento.
Así, luego de quince minutos de música, presentaron
al profeta que iba a hablar. Nunca había escuchado de él. Pero intentó enseñar.
No sé de dónde saco sus enseñanzas, pero estaba bordeando el límite entre
Nueva Era y Cristiandad.
Se puso tan malo, que me incliné sobre la oreja de
Carl y le dije tan calmadamente como pude “¡No puedo creerlo!”
Con este personaje hablando tan fuerte, no sé cómo la
gente enfrente de mí pudo escuchar lo que le dije en el oído a Carl, pero dos
de ellos, giraron varias veces y me dieron una mirada dura. Como si hubiera
blasfemado, todo lo que dije era que no le creía a este tipo. Más tarde en el
carro, Carl me dijo que él había sido absorbido por el ambiente y que en
REALIDAD no había escuchado lo que estaba diciendo, “¡Estás en lo correcto,
Ray! Este tipo está en el borde de la Nueva Era y está usando la Biblia para
ello.”
Lo que quiero mostrarles es como percibo espíritus
demoníacos en la casa y en la iglesia. Este profeta no estaba enseñando del
espíritu correcto. Le estaba enseñando a Cristianos a ser orgullosos y de usar
la rectitud humana para salvar al hombre y la iglesia del Señor. ¡No hubo ni
una mención de que el Espíritu Santo estaba a cargo! Solo que le correspondía
al hombre enderezar el Cuerpo de Cristo. Los espíritus vienen de muchas formas
y van a diferentes lugares y aquí están dos que experimente esta semana.
el
correo electrónico: Ray@prophecy.org
Para ayudar a financiar este ministerio Clic
sobre Botón de Donación
Para comprar los Libros de Profecía - Clic
en el Libro
o escribir a: Raymond Aguilera, PO Box 20517, El Sobrante, CA. 94820-0517,
EE.UU..,
Registro de propiedad literaria de 1989-2001, Raymond Aguilera.
Volver a la tapa del Libro de Profecía.