1085.- Suceso ocurrido a Raymond Aguilera el 26 de Julio de 1997 a
las 2:30 PM.
Unción del Monte Sión:
Me
levanté esta mañana y el Señor me indicó que me bañara completamente, y que
me ungiera a mí mismo con la botella de Aceite de Oliva que había comprado
ayer. He indicó que me Ungiera a mí mismo en la frente, manos y ambos pies en
el Nombre del Padre Jehová, Jesucristo y el Espíritu Santo. Entonces me dijo
que todo saldría bien.
Esta
mañana nuestro grupo del tour estaba saliendo temprano. Planeábamos cubrir la
Antigua Jerusalén. Y terminaríamos en el Monte Sión. Estuve orando todo el día
por instrucciones de cómo y dónde Ungir el Monte Sión. El Señor me dejó
desinformado todo el día. Ya que el Señor no había dicho nada. Deduje que
quería que Ungiera el Monte Sión al día siguiente ya que tenía un día libre
para hacer lo que quisiera.
Bueno,
estábamos llegando al final del área del Monte Sión. Y todavía el Señor
estaba en silencio. Tenía mi Aceite para Ungir en mi bolsillo y mi cámara
lista para fotografiar el sitio. Entonces, el guía del tour nos dijo que nos
dirigiéramos hacia el bus del tour, ¡Me empecé a poner nervioso! por dos razón,
¡no había suficientes rocas para recoger, y había mucha gente por todas
partes mirándolo todo! Había visto lo que parecía ser un baño y como Jerusalén
estaba muy caliente y todos estábamos tomando mucho agua, le pregunté a la guía
que si podía ir al baño antes de ir al bus. Esperaba que el Señor me indicara
el Sitio a Ungir con algunas rocas antes de que nos fuéramos del Monte Sión.
Ana
la guía del tour dijo, “Sí, si realmente es necesario.”
Y
por alguna razón, le entregué mi cámara y salí corriendo al baño. No pude
encontrar el baño que había visto antes y con afán empecé a orar al Señor
por la ubicación y el día de la Unción.
Entonces,
mi cerebro volvió a funcionar, “¡Si eres estúpido! ¿Dónde está la cámara?
Tonto.” Me decía a mí mismo.
Así
que llegué a la conclusión que el día siguiente era el día de la Unción del
Monte Sión. Pero seguí orando en el Nombre del Padre, del Hijo Jesucristo y
del Espíritu Santo, para que me dijera que hacer. Sabía que ya estaban todos
esperándome en el bus, así que me fui de vuelta. Entonces vi un montón de
piedras en el suelo, en una zona limpia y bien mantenida. Supe que allí era el
lugar de la Unción!¡ no sé cómo lo supe, pero SABÍA que era el sitio de la
Unción.
Así
que mi mano entró rápidamente en mi bolsillo y sacó el Aceite de la Unción,
y en treinta segundos las piedras y la tierra estaban Ungida. ¡No podía
creerlo como sucedió todo tan rápido! Entonces al arrojar la botella vacía de
Aceite en las piedras y la tierra Aceitadas, me empecé a sentir culpable.
Recordé que no traía la cámara para fotografiar el lugar de la Unción. En
todo lo que pensaba era en todos los meses, dinero y película para ese momento
específico y se habían perdido. Me sentía muy mal y triste en mi corazón, y
supongo intenté en mi corazón disculparme con el Señor por haberle fallado así.
Cuando
llegué al bus la gente todavía estaba acomodándose. Y Ana me vio y dijo, “¡Eso
fue rápido!”
Pero
lo que tenía en mi mente era que mañana tendría que venir en un taxi con mi cámara.
Cuando
todos se acomodaron en el bus, Ana dijo que tenía un cortesía especial para
nosotros, y nos preguntó si queríamos ir al Huerto de Getsemaní. Este sitio
no estaba en el tour. Pero nos preguntó si queríamos ir. Todos gritaron que
“¡Sí!” Y fuimos. Estaba feliz de ir a Getsemaní, pero mi mente todavía
estaba en el Monte Sión.
El
Huerto de Getsemaní es un bonito paraje con árboles de oliva y una iglesia en
la zona. Una vez que la conferencia sobre la iglesia y el lugar terminó, nos
dejaron para que exploráramos. Me sentía muy mal. Me daban ganas de llorar
pensando lo estúpido que fui dejándole la cámara a Ana. Me repetía una y
otra vez, mañana conseguiré un taxi y volveré a fotografiar el sitio de la
Unción. Entré en la iglesia y empecé a orar y a disculparme con el Señor por
haberle fallado. Entonces durante la oración el Señor me habló y dijo, “No,
no tienes que volver y fotografiar el sitio de la Unción. No todas las cosas y
lugares están dispuestos para mostrarse. Ahora te libero, ve disfruta y diviértete,
pasa un buen rato el resto del viaje.”
Ungí
el Monte Sión el 26 de Julio de 1997 a las 2:53 PM., y finalmente me di cuenta
que había sido el Señor quien había hecho que le diera la cámara a Ana. Lo
diré nuevamente, nunca entenderé el porqué el Señor hace ciertas cosas.”
(fin)
el
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