1028.- Profecía dada a Raymond Aguilera el 10 de Abril de 1997 a
las 12:27 AM. En Español.
Estoy
contigo, hijo Mío. Estoy contigo, con las lágrimas. ¡Te escucho! Veo que tu
corazón está gritando con la llama que quiere saber la verdad. Sabes que el
mundo va a terminar. Sabes más lo que la gente que cree que sabe. Pues viste
con tus ojos el fin. Viste con los ojos de Dios, qué va a suceder. Sé que la
gente del mundo no quiere ayudarte. Pues aman más al mundo que las cosas de
Dios, pero no te preocupes porque la gente no te esté ayudando. Pues Yo voy a
ayudarte, con Mis Manos, con Mis Labios.
Los
hombres buscan las cosas del hombre, pero Yo te voy a mostrar cosas que nadie más
ha alguna vez visto u oído. Te dije de la estrella antes de que sucediera, te
dije que miraras al firmamento, años antes de que sucediera. Y la gente solo
ahora está empezando a ver, lo que te mostré hace años. Se asustaron, como te
asustaste cuando te mostré la estrella que golpea al mundo, y todavía ellos se
burlan de ti.
Aún
no han leído la Biblia y aún no ayudan a la gente que está en las calles, los
que están enfermos. Todavía están dando fiestas, bailando y divirtiéndose.
Pues no quieren saber la verdad. Sé que han sido duros todos estos años en que
he hablado contigo. Sé que has sufrido. Sé todo lo que ha sucedido y las cosas
que te van a suceder. Eres Mi amado, pero mira Raymundo, las cosas que sabes y
las cosas que vas a escribir, la gente las quiere saber. No son muchos, pero hay
gente que quiere saber. Están buscando las cosas que sabes.
Sé
que tu cuerpo se está desgastando, con tus manos y mente. ¡Estas agotado! Sé
que a veces tienes hambre y no tienes que comer. Veo las cosas, pero no crees
que las veo. No haces fiestas. Sé que no te diviertes. Sé que no tienes a
nadie con quien charlar. Sé, que estás solo. Sé, que buscas amigos para que
te ayuden con las cosas que no sabes, pero no te pueden ayudar, Raymundo.
Pues
te separé con Mi Espíritu. Yo soy el ÚNICO que puede ayudarte. Pues las cosas
que te he mostrado en los años pasados, son muy pesadas y sé que hieren tu
corazón. Sé de los sueños, y sé que el demonio te golpea. Te golpea duro,
pero ahora eres más fuerte, Raymundo, y puedes decir cuando viene, pero tenemos
más cosas que hacer. Te voy a ayudar con dinero. Pues sé que los hermanos y
hermanas están sordos, quieren todo FÁCIL, quieren todo GRATIS. Sé, el costo
del computador y las cosas para vivir.
Pero
va a llegar el día, Raymundo, en que todas estas cosas no van a ser nada. Pues
la gente va a comer ratas, perros y gatos. Y van a comer todo aquello que es
inmundo. He enviado Mi Palabra por muchos años y nadie le ayuda a Mis Profetas
que envió al mundo. Sufren y sufren, pero envían Mi Palabra pues ese es su
trabajo. Escucho sus lágrimas y Me lastiman cuando las lágrimas vienen de la
gente que escojo. Pues cuando sufren, ¡YO SUFRO! Pues saben y Yo sé que la
Palabra no es de ellos. ¡Es Mía!
La
Palabra que envío a través de tu mano, a través de tu computador golpea a la
gente muy DURO y en forma precisa. Y ¡no les gustas, Raymundo! Pues si les
gustaras, Yo les gustaría. Todos ellos quieren todo fácil. Les gusta el Amor,
y el Amor, y no les gusta sufrir como Mi Hijo Jesús. Por esto no te ayudan,
Raymundo. ¡Pues la quieren fácil! ¡Lo quieren todo gratis! Pero no te
preocupes hijo Mío, pues te Amo. Eres Mi amado y tus pasos son Mis Pasos y tus
labios son Mis Labios y tu corazón es Mi Corazón. Te lo digo directamente. Te
lo digo detalladamente.
Sé
que estás esperando por tu esposa, pero sé lo que va a suceder. Vas a tener
que esperar por Mí, pues va a llegar el día, en que la vas a necesitar, pero
Yo sé quién es. Pues ella va a ser de la misma mentalidad tuya. Los dos van a
trabajar, con el mismo espíritu, con la misma mente, con el mismo amor por Mí,
Mi Hijo y el Espíritu Santo. Sé que crees que estás loco a ratos, por las
cosas que sabes. No le puedes decir a nadie pues no te creerían. Creerían que
estás loco, pero estás loco por tu Dios.
Pero
las casas se van a poner más calientes, Raymundo, hijo Mío. Te voy a mostrar más
cosas y te vas a asustar y vas a llorar un poco más. Pero mira, estás en Mis
Manos, y no Me preocupa quién se enoja contigo, si es el Presidente, el
Gobernador, el mundo, el demonio. Pues Yo sé, a dónde vas a ir cuando llegue
tu tiempo. Y sé, y tu sabes que le va a pasar a la gente que se viene contra
ti. Lee la Biblia, sabes y sé, que le sucedió a la gente que golpeó a los
(los profetas) que llevaron Mi Palabra.
No
hay mucha gente que pueda hacer lo que estas haciendo, Raymundo. Sé que crees
que no estás haciendo mucho. Hay gente que te está diciendo que hagas esto,
que hagas eso, pero no tienen el coraje de hacerlo ellos mismos. Te dicen, pero
no tienen el coraje de hacerlo, y no tienen siquiera el coraje de ayudarte. Pero
mira, dirige tus ojos hacia Jesús. Dirige tu corazón hacia el Espíritu Santo
y dirige todo lo que tienes hacia el Padre. Nadie te puede tumbar, pues estás
en Nuestras Manos. Te digo con Amor. Te digo la Palabra de Dios, pero sé que
hay momentos en que no quieres escuchar la Palabra de Dios, cuando tienes
hambre, sed, tienes frío, pero estoy ahí, cada minuto de cada día.
Pero
aquí llega la guerra que va a asustar al mundo. El demonio ya está listo.
Todos creen que pueden hacer el mundo del modo que ellos quieren, pero el mundo
es Mío, y puedo hacer lo que quiera con lo que es Mío. Cuando suceda, te van a
buscar los que te creen y los que no te creen. Nada ha cambiado con el hombre.
Algo malo tiene que suceder antes de que me busquen, pero mira, quiero que solo
Me busques y te diré la verdad. Te guste o no, te diré la verdad pues eres Mi
amado. Te voy a poner un Ángel al lado, así te puede ayudar a cada minuto de
cada día. Sé que lo vas a buscar y algunas veces lo vas a ver, pero lo veas o
no, él va estar allí para cerrar y abrir las puertas, pues el fin está
llegando. El fin de todo lo que ves, de todo lo que tocas.
Qué
lástima que la gente sea tan ciega, pero nada ha cambiado. La iglesia del mundo
va en la misma dirección que los judíos que creían que lo sabían todo. No
veo nada que sea diferente en sus corazones, en su mente. Como si se pusieran
los mismos pantalones, zapatos, sombreros y chaquetas de los judíos. Parecen
gemelos. Se ven como gemelos. Se ven como gemelos. Estas personas son las que se
van a enojar contigo, Raymundo.
Vamos
a empezar de nuevo, pero hay muchos que morirán, familias, pequeños, padres y
madres. ¡Qué lástima! Pero el PECADO se está haciendo más y más grande, y
la única diferencia es que PECAN en el Nombre de Mi Hijo. ¡Qué lástima! No
Comulgan, no se arrepienten, no hacen lo que Mi Hijo les dijo que hicieran.
Hacen y escriben leyes, y cuando quieren que la gente les obedezca, les ponen el
Nombre de Mi Hijo, pero ellos las hacen. Y creen que les voy a ayudar porque
dicen el Nombre de Mi Hijo cuando cometen sus pecados. Pero tengo paciencia y
puedo esperar, pues el tiempo no es nada para Mí, y no olvido nada.
Pero
sé, pues leo el corazón, que estás muy tristes, pues no sabes con quien
hablar. Pues no saben lo que tú sabes, y no sabes como decirles a ellos, lo que
sientes en tu corazón. Pero mira hijo Mío, hazte fuerte pues el fin ha
llegado. Pues todo el gozo que están teniendo, van a sufrir, y no los voy a
proteger, como te voy a proteger a ti y a tu familia. Conozco tu corazón, sé
que Me amas con todo lo que tienes, pero todo saldrá bien hijo Mío,
absolutamente todo, todas las Palabras, todo lo que ves, todo lo que sueñas,
todo lo que ha sucedido. Descansa, hijo Mío. Sé que te duelen las manos. Sé
que tu corazón está llorando. Duerme y descansa. Mañana te daré dinero para
que comas porque sé que tienes hambre. Descansa mañana, hijo Mío, no quiero
que trabajes. ¿Me escuchas? No quiero que trabajes mañana, pero Yo con Mis
Manos te daré lo que necesitas para que comas. ¡Descansa! ¿Me escuchas?
Descansa, hijo Mío, Mi amado. (fin)
el
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