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Profecía dada a Raymond Aguilera el 18 de Junio de 1992 en Español.
¡Mira!
Sé que quieres tocarme, Raymundo. Sé que quieres hacer lo que es correcto,
pero no te preocupes de cómo escribes las Profecías, pues estoy contigo. Tu
mano es Mi Mano. Tus labios son Mis Labios. Sé que quieres escribirlas
correctamente pero te preocupas por todo. Sé lo que estás pensando. Sé que
estás pensando que si no las escribes correctamente, te voy a matar ahí, al
frente del Computador. No te preocupes tanto. Quiero trabajar contigo pero si Me
resistes va a ser más difícil. Solo toma aire profundamente, descansa y
empieza de nuevo, pues lo estás haciendo más difícil de lo que es. Te estoy
diciendo que es correcto pero te preocupas tanto que lo vas a hacer mal y por
eso no puedes hacer nada.
Mira
Raymond, tengo muchas cosas que decirte y quiero que las escribas correctamente.
Tienes que tener paciencia. No importa si vas rápido o despacio. Lo que es
importante es que tengas paciencia y Me escuches. Pondré las Palabras en tu
Mente de la forma en que quiero que las escribas. Sé que no conoces el
computador. Sé que no sabes Inglés. Sé que no sabes Español. Es por eso que
quiero usarte, pues no sabes nada, si no fuera así no te usaría.
Todos
en este Mundo creen que lo saben todo. Les voy a mostrar Mi Gloria, que uso lo
que nadie quiere. Y con esto, muevo Mi Palabra a través gente que nadie cree
que Yo pueda usar. Todos van detrás de
las cosas grandes y Yo busco cosas pequeñas. Esa es la manera de Dios, con
Mi Hijo Jesús y el Espíritu Santo. Quiero que miren a su cuerpo y su espíritu
como algo pequeño. De esta forma, cuando oren los escucharé. Pues si miran las
cosas pequeñas entonces sabré que mirarán las grandes.
Raymundo,
no te preocupes, ten paciencia, pues te voy a contar muchas cosas. Estás tan
solo empezando y quiero comenzar correctamente contigo. Quiero corregir las
cosas antes que tus preocupaciones cambien tu Mente. Pues puedes hacer lo que quieras. No tienes que escribir nada
si no quieres. No voy a Forzar a nadie a hacer nada, pero conozco tu Corazón.
Estar corriendo tras de Mí, más rápido de lo que lo hiciste en toda tu vida.
Pues tu Corazón tiene hambre de conocerme. No creías que Yo lo sabía, pero lo
sé todo. Sé que tienes hambre de conocerme. Quiero mostrarte pero tienes que
tener paciencia.
Apúrate,
levántate y empieza de nuevo, pero empieza lentamente y luego te mostraré como
continuar más rápido. Quiero trabajar contigo, los dos. Vamos a ser una Mente.
Pues tenemos que contarle al mundo Mi Palabra, el Dios que hizo todo, el Mundo,
las Estrellas y el Cielo. Todo va bien, pero ciertas cosas tienen que suceder
primero que otras. Todo tiene un orden y una forma en que tiene que suceder.
Tu
trabajo es contarle Mi Palabra a todo el mundo, pero no te preocupes, estás en
Mis Manos. Te protegeré a ti, a tu familia y a la nueva familia que vas a tener.
Conozco tu ansia por Mí. Tengo ansia de ti y juntos con tu ayuda, vamos a
salvar a muchos. ¿Me escuchas Raymundo? No te hagas el sordo pues tenemos mucho
trabajo que hacer. Sé que estás realmente cansado y que no has dormido pero es
muy importante lo que estás haciendo.
Sé
que a veces no piensas así, pues el demonio te dispara una bala, y a veces esa
bala golpea tu Espíritu. Pues tienes tu Armadura abajo. Sé que duele y no
sabes que hacer. Tienes que andar con la Armadura de Cristo a todo momento, de
todos los días en que te estoy hablando, pues el demonio quiere dispararte con
sus balas. Tengo muchos Ángeles protegiéndote. Sé que no los ves pero están
ahí. Cada minuto de todos los días, pues Mi Palabra tiene que ser contada a
Mis Santos. El tiempo es corto. Se los dije en la Biblia. Les advertiré y los
protegeré.
el
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