82.- Profecía dada a Raymond Aguilera el lunes 8 de junio de 1992 a las 7:34 PM en Inglés.

 

Te amo. Te amo, Ray. Solo sostente ahí un poquito más, porque hay ciertas cosas que tengo que decir. Copia Mis Palabras de la mejor forma que puedas, de la mejor forma que las escuches. Sé que es difícil para ti, pero recuerda que tienes a Dios de tu lado y no pondrás nada que sea tuyo. Así que relájate. Relájate y haz tu trabajo. Pues recompenso a Mis Santos que son obedientes a Mi Palabra.

 

Pues desde que el tiempo empezó, los Santos que han recibido Mi Palabra han tenido problema en trasferirla. Pues el Mundo no puede comprender la Mente y los Métodos de Jehová, Dios. Nunca pudieron y nunca podrán. Viven en pecado y el pecado nunca comprenderá lo que es Justo, lo que es Bueno. Así que seré abierto contigo, a medida que tú te abras a Mí.

 

Sé que estás molesto porque te puse en la fiesta de cumpleaños el domingo, pero Ray, tienes que ser obediente. Sé que estabas incomodo. Sé que te hicieron a un lado, pero escucha Ray, este Mundo, a éste, tu Planeta, se le acaba el tiempo. Los Profetas de la antigüedad pasaron por circunstancias peores que las tuyas. Así que recuerda, todo el que entregue Mensajes Míos es perseguido, pero estoy contigo, recuérdalo. Acepta las labores y responsabilidades de tu trabajo, pues creo que estás haciendo un buen trabajo.

 

Sé que todavía estás preocupado, pero ahí es que entra la Fe, Ray. Tienes que tener Fe. Tienes que confiar en Mí, pero te daré unos Dones que puedes usar para protegerte, cuando seas atacado por ciertos Teólogos, ciertos Cristianos, ciertos seguidores de la Nueva Era, ciertas Brujas, ciertos Demonios. Sé que has estado luchando hora a hora con Fuerzas Demoníacas, por los últimos tres años.

 

Sé que al principio estabas completamente confundido, pero ahora usas bien tu armadura, Ray. No se meten contigo como lo solían hacer, porque te tengo bien protegido. Puedo entender como te sientes. Pues cuando te lanzan esas flechas y te cogen con tu escudo abajo, sé que duele, pero lo estás haciendo bien

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Te prometo cosas y cumpliré. La hora y el día para las cosas que te he prometido ya se han fijado, sé paciente Ray, pues el día y la hora están enfrente de tus narices. Te voy a dar algunas instrucciones de cómo entregar las Profecías y la forma en la cual deben ser manejadas. Mas por lo pronto, solo quiero que las escribas. No te preocupes mucho, pues nada en el Universo, en los Cielos, en las Estrellas puede interferir con nuestro trabajo.

 

Pues Mi Palabra Hablada nunca podrá ser incumplirá, Pero la hora llegó, de la cual se anunció en la Biblia hace miles de años. La Llegada de Cristo en la nube se acerca, está a la mano. No puedo decirles cuándo. Solo escribe lo que te digo, cuando te lo diga y Órame, Ray. Órame pues sé, que quieres conocerme mejor, solo ten paciencia. Pero recuerda que vas a recibir ciertos Dones del Espíritu Santo. Te van a sorprender al principio, te van a sobresaltar, pero úsalos sabiamente. Pues se que te sientes indefenso. Pero nunca he abandonado, ni voy a abandonar, a Mis Apóstoles, Mis Profetas, Mis Santos. Esa Palabra nunca se incumplirá. Así que la Paz sea contigo.

 

Recuerda está enfrente de sus narices lo que te prometí. La Paz sea contigo, hijo Mío. Hablaremos nuevamente. Éste es Jehová. Éste es el Dios de todo, el Primero y el Último de todo en el Universo. Con Amor y Paz, te doy la despedida hasta la próxima vez que ores. Te amo.

 

 


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